PUERTA DE LOS MÁRTIRES
La Fundación Nacional Zipaquirá FUNZIPA, entendiendo el carácter sublime que ostenta nuestra historia, nuestros
antepasados, ha conservado con orgullo y dedicación tan egregios y nobles rasgos de la historia, teniendo, desde
luego, como punto de apoyo las vivencias, costumbres, tradiciones, experiencias, otrora vividas por la Familia
Quevedo en la augusta casa que hoy día es el Museo Quevedo Zornoza honrando allí, de manera especial al maestro
Guillermo Quevedo Zornoza, creando una legítima Cultura Zipaquireña.
Con orgullo, homenajeamos a esos seis mártires, que ofrendará Zipaquirá a la patria, en ese lúgubre año de 1.816.
Forman ellos, parte de ese largo martirologio neogranadino en los años 1.816 a 1.819, no igualado y menos
superado por ninguna otra nación hispanoamericana al tiempo de la independencia. revivió, Su sangre sin duda,
esa libertad que parecía agostada a finales de 1.815 y que reviviría para morir el 7 de agosto de 1.819
La Casa que sirvió de Capilla a los mártires fue de las señoritas Elisa y Clementina Bernal Morales, en la plaza
principal llamada de González Forero, de los Comuneros, donada a su muerte a la curia Episcopal. Una placa
colocada 1.931, en recuerda a todos el hecho histórico. Y fue precisamente un 3 de agosto de 1.816, memorable,
cuando fueron conducidos desde esta casa, seis hombres que de una u otra forma se convirtieron en mártires
representativos de toda la Villa de Zipaquirá por sus acciones realizadas tiempo atrás. Francisco Carate,
Agustín Zapata, Luis Gómez, Luis Sarache, José María Riaño y Juan Nepomuceno Quiguarana.
Los cadáveres fueron enterrados en la Capilla de los Dolores, aunque como se sabe, no estaban los cuerpos
completos, la cabeza de Agustin Zapata fue expuesta públicamente por varios días en el Salitre y enterrada
posteriormente por alguna persona desconocida en Chía, cerca al Puente del Común, la cabeza de Juan Nepomuceno
Quiguarana... Desapareció.
LA PUERTA DE LOS MÁRTIRES TESTIGO MUDO DE LA HISTORIA ZIPAQUIREÑA
(tomado de la investigación realizada por Luis Hernando Campos)
- Octubre 1887: Es donada por su dueño Don Ramón Castro y llevada a la casa del Cabildo (hoy Palacio
Municipal)
como prueba de este hecho, al lado del borde izquierdo se coloca una placa que habla de su donación.
- Julio 1,894: Por proposición del del concejal Pedro M Ortiz, solicita que se ubique en otro lugar de la Casa
del
Cabildo, al no haber sido habilitada como puerta de la cárcel de mujeres.
- Junio 1.916: Según escrito de Don Guillermo Quevedo Zornoza, se hallaba empotrada en la pared que divide el
corredor alto del edificio de las cárceles las cuales funcionaban en la Casa del Cabildo.
- 1.927 1.929: Al ser demolida la Casa del Cabildo para construir un edificio nuevo, la puerta se traslada a
la
casa ubicada en el costado occidental de la plaza principal, en donde también funcionaron las instalaciones
del
Cabildo en estos dos años.
- 1.929: inaugurado el actual Palacio Municipal, se llevó a la Biblioteca Municipal la cual funcionaba en uno
de
los Salones del Concejo
- 1.965 - 1.993: Luego de fundada la Casa de la Cultura Arturo Wagner, es trasladada a su sede y se ubica en
el
segundo Piso al lado de la biblioteca; posteriormente en 1.969, es ubicada en uno de los salones del segundo
piso, que sirvió hasta el año 1.993 como sede de la Academia de Historia de Cundinamarca. Al trasladarse la
Academia a su sede propia, es llevada la puerta al salón de danzas de la Casa de la Cultura, en el primer
piso.
- 1.993: Se traslada al Palacio Municipal y es ubicada dentro de una urna en el despacho de la Alcaldía.
- 1,995: es llevada la Casa de la Cultura «Guillermo Quevedo Zornoza», regentada por el instituto de Cultura y
Turismo, en su sede de la carrera7 con calle 1.
- 1.998: Se le ubica en el segundo piso de la casa de la Cultura Guillermo Quevedo Zornoza
- 2.002: Al ser liquidado el Instituto de Cultura y Turismo, se traslada a la Biblioteca «Eduardo Castillo» a
uno
de los salones de la antigua de antigua administración salinas, posteriormente Cultura es dejada en la Casa
de
la cultura Guillermo Quevedo Zornoza (es abandonada)
- 2.003: Al establecerse el programa de Música de la Universidad de Cundinamarca, en la antigua Casa de la
cultura
Guillermo Quevedo Zornoza, es rescatada por el Maestro Jaime Cardona Orozco, quien la empotró en una de las
paredes del primer piso, siendo él, Su guardián hasta el año 2.007
- 2013: Mediante un convenio interinstitucional La puerta reposa en las instalaciones del Museo de Zipaquirá
Casa
Quevedo Zornoza y es custodiada por la fundación Nacional Zipaquirá FUNZIPA