Fundación Nacional Zipaquirá - FUNZIPA: Un Legado Cultural en Movimiento
En el año 1967, Colombia experimentaba una época de vitalidad y cambios. El entonces presidente Carlos Lleras Restrepo, junto al alcalde de Zipaquirá, Mario Ibero, y el obispo Monseñor Buenaventura Jáuregui, soñaban con un futuro prometedor para su región. Zipaquirá, reconocida por su rica herencia en la extracción de sal y un vibrante entorno cultural, anhelaba capitalizar su potencial turístico y artístico.
Fue en este contexto que un grupo de visionarios comprometidos con el bienestar de Zipaquirá decidió Crear la Fundación Nacional Zipaquirá - FUNZIPA, una entidad destinada a resaltar el patrimonio cultural, histórico y social de la región. Con el apoyo de autoridades civiles, militares y eclesiásticas, y gracias a la colaboración de los ciudadanos, FUNZIPA se estableció como un motor de transformación, promoviendo el turismo, el arte y la cultura local.
A lo largo de los años, FUNZIPA ha dejado una huella imborrable en Zipaquirá: administró la emblemática Catedral de Sal, inauguró la Casa Museo Quevedo Zornoza, construyó el Coliseo Parmenio Cárdenas y restauró el único horno de sal de la región. Además, han impulsado una multitud de certámenes culturales y reconocidos cada año a ciudadanos e instituciones que han contribuido a la comunidad a través de los Premios FUNZIPA.
La fundación no solo ha sido un baluarte de preservación cultural, sino también un agente de cambio social. Se ha convertido en el guardián de la historia local, promoviendo diversas manifestaciones artísticas que abarcan desde la pintura y la poesía hasta la música y la danza. A través de su programa Identidad Zipaquireña, FUNZIPA continúa explorando y celebrando la riqueza cultural de la región, alentando a nuevos talentos y fomentando un sentido de pertenencia entre sus habitantes.
Con sus constantes esfuerzos, FUNZIPA no solo ha evolucionado, sino que también se ha consolidado como un ejemplo de cómo la unión de una comunidad puede definir su destino y construir un futuro prometedor, lleno de identidad y orgullo.